Como utilizar tu smartphone en Tailandia

Una de las primeras preguntas que les viene a la cabeza a los de la generación WhatsApp -y a más de uno que ya peina canas- cuando piensa en irse al extranjero. ¿Y mi teléfono móvil? ¿Cómo matar las decenas de horas muertas en aeropuertos, estaciones de tren, trayectos en taxi o mientras esperas que te sirvan un delicioso plato de comida orgánica traída directamente de la huerta a tu mesa?

Vale, lo admito. Esto lo he metido un poco sin venir a cuento, ¿pero a que da envidia de la sana que hasta el pan sea ecológico y hecho a mano y te salga menos de 2 euros?

Vale, lo admito. Esto lo he metido un poco sin venir a cuento, ¿pero a que da envidia de la sana que hasta el pan sea hecho a mano allí y te salga menos de 2 euros? Y compara el tamaño con los cubiertos, este señor Sandwich se come las tres hamburguesas más grandes que tenga el McDonalds a la venta y le queda sitio para el postre.

Pues evidentemente, con tu smartphone de última generación. No vas a ser tan gilipollas y antiguo de hablar con el de enfrente, para eso ya habrá tiempo cuando estéis a 10.000 kilómetros de distancia y podáis poneros a whatsappear agusto, hombre.

Pero dejando a un lado las coñas, sí que existen muchos motivos de peso para que este punto sea importante y delicado en la planificación de un viaje. Para empezar, porque si como es mi caso huís de todo lo que huela a turista, y por ende de los viajes organizados, las visitas guiadas y demás engañabobos, utilizar un servicio de GPS se vuelve imprescindible, especialmente en Tailandia, donde el inglés brilla por su ausencia fuera de las zonas turísticas. O si quieres alquilar un vehículo y no perderte en el tercer círculo del infierno sin posibilidad de retorno, si necesitas estar en contacto directo con gente de tu entorno o si te llevas el curro de viaje… Cada uno tiene sus motivos y todos son importantes. Y oye, que entrar en tus redes sociales, actualizar tu olvidado blog personal o revisar tu bandeja de entrada es algo que se agradece en momentos de extremo aburrimiento. Y leer el Marca también hostias, que diría mi colega el culé*.

* Le llamamos el culé no porque sea del Barcelona, sino porque es gay y un pijoprogre de cuidado, de toda la vida ha sido del Tete y del Madrid, con lo que el mote jode más, que es lo bonito de un buen mote. Cabe destacar que lo bautizó así su novio del instituto y actual pareja, así que nada de señalarme con vuestro dedo acusador y tacharme de homófobo y opresor perpetrador del patriarcado.

Pues bien, lo primero que te van a recomendar es una tarjeta Happy Sim. Lo del nombre le debe venir porque a quien haces feliz es al dueño de la compañía. La tarjeta en sí no está mal, pero de velocidad va justita, y te la venden para turistas en formato de 7 días de caducidad por 299 baht (no llega a 8 euros) con 1,5GB de datos y 100 baht de crédito para llamar. Si vas a estar 4 días en el país pues te da igual, a poco que sean un par de meses te vas a estar gastando casi 32 euros al mes por un consumo que difícilmente sobrepasarás en ese período de tiempo… Y si lo haces, háztelo mirar, porque irse de viaje al otro lado del mundo para pasarte el día pegado a la pantallita como harías en casa… Tiene delito.

Esta es la famosa Happy Sim, válida únicamente durante 7 días.

Esta es la famosa Happy Sim, válida únicamente durante 7 días.

También ofrecen el mismo plan con el doble de datos para 15 días, pero ni todos los establecimientos donde venden Happy Sims los tienen ni supone ahorro alguno sobre la anterior. 599 baht por 15 días de teléfono sigue siendo excesivo para largas estancias.

¿Qué te recomiendo yo? Pregunta por TrueMove. Tienes la posibilidad de comprarte una sim permanente, que te costará 49 baht, y comprar alguno de sus excelentes planes prepago. Yo, como no utilizo el teléfono y cuando quiero llamar tiro de Skype o de la llamada del WhatsApp, elegí este plan X, que me costó 399 baht por 30 días. Incluye 3GB de internet a velocidad ilimitada -y puedo corroborar que va como una bala, mejor incluso que en España- superior a los 20mb/seg, una gozada las búsquedas instantáneas en Google Maps o descargarse la bandeja del correo de forma casi inmediata.

Esta es la tarjeta sim prepago de TrueMove. Y sí, yo tampoco entiendo nada de lo que dice el paquete.

Esta es la tarjeta sim prepago de TrueMove. Y sí, yo tampoco entiendo nada de lo que dice el paquete.

¿Lo mejor? Si te pasas de la tarifa sigues podiendo utilizar el 3G en tu móvil sin coste adicional dentro de estos 30 días con una muy aceptable velocidad de 124 kbps. De resto funciona como una sim normal, si quieres llamar le recargas el saldo que quieras. Aquí no puedo ayudarte porque yo esa opción no la utilizo apenas, pero las tarifas son muy baratas, no tendrás problemas. Recargando 5 o 10 euros al cambio tienes para hablar horas tranquilamente.

Este es el plan que yo elegí, el de 3GB. Tienes dos precios dependiendo de si quieres 1GB o 3GB.

Este es el plan que yo elegí, el de 3GB. Tienes dos precios dependiendo de si quieres 1GB o 3GB.

Actualización: no lo sabía y ha sido una grata sorpresa. Si tienes contratado cualquier plan de TrueMove, tienes acceso gratuito a su red wifi de alta velocidad. Se limita a centros comerciales, aeropuertos y zonas bastante específicas, pero doy fe que la velocidad merece la pena. Si encuentras un punto wifi cercano a donde te estés quedando, hazlo por ti o por mí, pero ponte a descargar como si el mundo se fuera a acabar mañana.

Tienes una buena variedad de planes con esta compañía, yo elegí este porque era la mejor opción para mis necesidades, soy un cabeza loca, me suelo encontrar metido en aventuras a menudo y no son pocas las veces en las que he dado gracias al cielo por tener un teléfono con conexión a internet allá donde voy. Al cielo y a Google Maps.

Para que te hagas a la idea, el mismo plan pero de 1GB te cuesta 199 baht, y el de 6GB, 699 baht. Éste último es una barbaridad, pero lo menciono porque si te pasas de los 6GB puedes seguir navegando a 374 kbps… No se tú, pero 374 kbps es mejor que mi plan de datos en España de “máxima velocidad”, aunque soy de Tenerife y allí se hacen las cosas de otro modo. Me dijeron en 2010 que el mes que viene ponían fibra óptica en mi calle y a día de hoy sigo esperando. Eso sí, la calle paralela a la derecha y la calle paralela a la izquierda sí que la tienen desde hace años…

¿Podré usar mi WhatsApp?

La pregunta del millón, lástima que la respuesta sea tan corta: . El WhatsApp se vincula a tu dispositivo, no a tu número de teléfono, así que podrás seguir utilizándolo exactamente igual que con tu sim actual, sin perder los chats ni los contactos.

¿Y dónde compro la tarjeta sim thai?

En el propio aeropuerto podrás hacerlo si eres de los más previsores, es la apuesta más segura junto con adquirirlas en sus propias tiendas oficiales, aunque en el país de las sonrisas no abundan como sí ocurre en muchos países europeos. En Bangkok será un poco más fácil, fuera solo las tendrás en centros comerciales, y no en todos. Lo más fácil es preguntar en alguno de los 7-Eleven que han invadido Tailandia como las cucarachas invaden la casa de un anciano con síndrome de Diógenes.

Recomendación importante, ojito con el vendedor o vendedora de turno. Si ves que empieza a dudar no te lo pienses, sales del sitio y buscas otro donde veas que tienen el proceso de activación clarísimo. Yo lo hice cuando me pasé de Happy a TrueMove un par de veces hasta que me cansé, y a pesar de que veía en las caras de las hasta 4 dependientas que me estuvieron atendiendo en un 7-Eleven que no lo tenían para nada claro, decidí arriesgarme. Resultado: casi dos horas esperando mientras daban vueltas por los ajustes del smartphone, llamaban al servicio técnico y esperaban el cambio de turno hasta que llegara “la que sabía de esto”… ¿Y para qué? Para que finalmente una amable chica que sabía algo de inglés e intervino al ver la dantesca escena me recomendara ir a un centro oficial a que me lo resolvieran.

Otras 2 horas y 110 kilómetros más tarde, estaba en el cuarto piso de un enorme Central Plaza batallando en una tienda oficial de la empresa por el mismo motivo hasta que pudieron resolvérmelo.

Y conseguí activarla. Hay pocos problemas que no tengan solución en esta vida y uno tan simple como este no iba a ser la excepción. Mejor, porque ya me veía pagando doble comprando otra Happy Sim como castigo por haberme querido ahorrar unos baht. No fue así, pero las casi 6 horas de mi vida perdidas y el depósito de la moto, ¿quién me los devuelve?

Las risas a pesar de los nervios sí me las cogí -a posteriori-, y de aquí saqué una curiosa relación con una nueva amiga, pero eso es otra historia y la contaré en otra ocasión.

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