Intoxicación alimentaria en Tailandia

Ya hacía varios días que había llegado al país de las sonrisas, pero había leído y escuchado tantas historias sobre la comida callejera en Tailandia que no me atrevía a dar el paso.

Los primeros dos días sobreviví a base de comida rápida y productos del 7-Eleven, para ir poco a poco descubriendo la gastronomía típica en restaurantes y locales que parecían interesantes. Ningún problema, más bien al contrario, me gustaba cada vez más y me maldecía por haber desperdiciado los primeros días de mi viaje comiendo lo mismo que podría comer un sábado cualquier en mi ciudad.

Pero la comida callejera era mi talón de aquiles. Si un plato de pad thai te cuesta entre 80-100 baht (2,20€-2,70€) en un restaurante, en un puestito callejero el precio oscila entre los 30-40 baht, una diferencia a tener en cuenta.

Quizás por esto, porque no me gusta comer en plena calle o porque normalmente huyo de las aglomeraciones de gente, y a las horas de comer estos sitios suelen llenarse en zonas transitadas, pues no me animaba. Y si no hay nadie todavía es peor, me fío menos. Mi truco es buscar una relación coherente de clientes/espacio vital. Y por supuesto, cuanto menos occidental, mucho mejor. Los tailandeses saben los sitios que están buenos y tienen un precio razonable, hay que fiarse de ellos.

Aquí te dejo algo que te alegre la vista antes de que empiece lo incómodo.

Aquí te dejo algo que te alegre la vista antes de que empiece lo incómodo.

Mala suerte

En una de mis desgracias aventuras por la provincia de Chiang Mai, me encontré en la autopista regresando a mi apartamento para cenar pasadas las 11 de la noche, a partir de esa hora ya empiezan a cerrar los sitios de comida y las opciones se reducían. No quería arriesgarme a acabar en un burguer o comprando comida en el 24 horas, y como una amiga acababa de enseñarme a comer con palillos el día anterior -y digo enseñarme, muchos creemos que sabemos y parecemos enfermos de Parkinson-, estaba deseando poner mi nueva habilidad en práctica… ¿Sería el momento de probar también la comida en un puestito callejero?

Entonces vi lo que parecía uno de los típicos carros-cocina donde los puestos callejeros preparan los platos, metido a medias en un local pequeño, apenas un par de mesas y una tele. La cocina del carrito estaba aparcada dentro del sitio, que parecía un garaje reacondicionado, y hacía las veces de mostrador. En los fogones, una venerable ancianita con más arrugas que años.

El sitio era ligeramente mas pequeño pero parecido a este... Sin toda la decoracion motera, claro ;)

El sitio era ligeramente mas pequeño pero parecido a este… Sin toda la decoracion motera, claro 😉

¿Qué podía fallar? En esta vida, uno tiene que tener claro que si lo que quieres es alegrarte la vista, debes elegir a la chica más joven y guapa que veas. Ahora, si quieres un buen masaje, una buena comida -hablo en términos culinarios- o un buen servicio en general, la elección correcta es la señora más vieja del lugar. Con toda probabilidad lleva tantos años dedicándose a su oficio, que a fuerza de experiencia el resultado será razonablemente bueno.

Por eso mismo, y tras comprobar que dos de las tres mesas estaban ocupadas por locales, me animé a entrar y pedir un plato de pad thai para llevar. La señora no hablaba ni una palabra de inglés, pero llamó a una chica joven que resultó ser su nieta y me confirmó que abrían a diario. Pagué mi pedido a precio de calle, 30 baht, y me dirigí muy contento a mi hotel a disfrutar del plato con palillos.

No le eché ninguno de los condimentos que la señora me incluyó en la bolsa por separado, salvo por eso, me comí hasta el último trozo, incluyendo las verduras crudas que usan a modo de guarnición. Craso error. 20 minutos después me di cuenta de que algo no iba bien: empezó a subirme la temperatura corporal y sentía fuertes retortijones en el estómago.

El malestar iba en aumento, desistí de salir de nuevo esa noche, me acosté e intenté dormir. Cabe mencionar que todavía no había relacionado lo mal que me empezaba a sentir con lo que había cenado, lo achaqué al día tan loco que había tenido, pero dejé la papelera cerca por si acaso.

El único acierto de esa noche, porque poco después de conseguir dormirme me despertaron fuertes arcadas… Por resumir, y porque tampoco es cuestión de ser muy gráfico en este aspecto, deciros que durante toda la noche y todo el día posterior de todos los orificios de mi cuerpo por los que pueden salir cosas, salieron cosas. Me levanté por la mañana como si tuviera una señora resaca. Estaba mareado, tenía la visión borrosa y me costaba caminar derecho. Si a eso le sumas que tiritaba de frío e iba con una sudadera a casi 35 grados a la sombra, pues empecé a acojonarme.

En la farmacia únicamente me recetaron ibuprofeno, y yo por mi cuenta me hice un suero con agua, limón, sal y azúcar para salir del paso.

Evita problemas con la comida

Y no pude comer nada sólido hasta el tercer día desde aquella improvisada cena callejara. Desde entonces la cosa ha cambiado considerablemente, he aprendido a disfrutar de las bondades de la comida típica en puestos callejeros, pero siempre tengo muchísimo cuidado al escoger el sitio donde comprar. Más o menos estos serían mis pasos a seguir para comer y beber en Tailandia:

  1. Bebe agua embotellada, es barata y la encuentras en cualquier 7-Eleven o supermercado, todos ellos abiertos 24 horas en zonas turísticas.
  2. Ojo donde tomas café y batidos, cualquier bebida que lleve agua será del grifo. Con el café no he tenido problemas, pero los batidos de fruta callejeros sí le sientan mal a algunas personas.

    Eso incluye el hielo de las bebidas heladas.

    Eso incluye el hielo de las bebidas heladas… ¿Pero cómo te resistes a esto por menos de 1 euro/dólar?

  3. No compres alimentos ya cocinados en puestos callejeros sin gente cerca. Los productos siempre son frescos, no tienen nevera, así que se cocinan a diario. A no ser que acabe de abrir, pueden haber estado ahí horas, dándoles el sol y rodeados de moscas. ¡Que aproveche!
  4. El picante. No se si me he explicado bien. EL PICANTE. Ahora sí. No solo es que se utilice mucho en la cocina, es que los tailandeses tienen mucha tolerancia y es muy fuerte para el paladar occidental promedio. En zonas turísticas lo suelen tener en cuenta y te lo ofrecen aparte. Cuanto más local el sitio, más frecuente será que lo tengas incorporado en la receta. Pero tranquilo, que siempre te ofrecerán aparte otros tres o cuatro tipos de condimentos picantes con tu plato de comida por si te sabe a poco. En vez de escribirlo, te lo explico con unas imágenes:
    Esta es una sopa de noodles que compré para llevar en una casa-cocina que queda cerca del sitio donde resido ahora: 35 baht (menos de 1 euro/dólar).

    Esta es una sopa de noodles que compré para llevar en una casa-cocina que queda cerca del sitio donde resido ahora: 35 baht (menos de 1 euro/dólar).

    No una...

    No una…

    Ni dos...

    Ni dos…

    Condimento picante 3

    Sino tres salsas picantes para un plato de 1 euro (esta casi me funde las muelas).

    Y que no se te olvide el azúcar y el chili en polvo, por si todavía puedes respirar.

    Y que no se te olvide el azúcar y el chili en polvo, por si todavía puedes respirar.

Yo vine al país a quedarme un tiempo prolongado, esta pequeña intoxicación alimentaria no trastocó mis planes ni me desarmó el viaje, pero si vienes con los días contados razón de más para ser cuidadoso. Sobra decir que a un tailandés no le pasa nada aunque haga todo lo de arriba, estos son unos consejos para gente primeriza o con el estómago sensible que quiere evitar pasarlo mal en su viaje.

Si eres de los que ya solo les matan las balas de plata, no te preocupes. Salvo por el picante, no tienes que tener más cuidado con la comida que visitando otros países asiáticos o latinoamericanos.

Y si me aceptas un consejo, no te pierdas la deliciosa gastronomía tailandesa. Ya sea en la calle, en restaurantes o en sospechosos garaje-cocinas regentados por ancianas, encontrarás sabores y mezclas interesantes. Una cocina práctica que se inspira en buena parte de la tradición culinaria asiática pero con un estilo propio.

¿La mejor cocina de Asia?

Es algo que me preguntan mucho, una de tantas historias que se cuentan de oídas sobre el país. Siendo objetivos, la cocina tailandesa es variada y combina carnes, verduras y cereales en sus recetas, pero es como la sociedad tailandesa: directa. Huye de los matices, y se nota. El tiempo de elaboración de sus platos raramente excede los 15 minutos entre que lo pides y lo tienes en la mesa recién preparado, con todo lo que ello conlleva. A medio plazo, casi todo te sabe igual.

En Tailandia no se utiliza la sal para dar sabor, en su lugar los platos se condimentan con azúcar y una variedad de opciones picantes. Los tailandeses abusan del picante como hace 50 años en nuestro país se abusaba de la sal en las comidas. Si le preguntas a cualquier tailandés te dirá que la comida sin picante no tiene sabor (literalmente).

Tampoco se diferencian las comidas, la gente come lo mismo para desayunar que para cenar. Al final, en su mayoría son platos únicos que se basan siempre en los mismos ingredientes preparados de forma algo diferente.

¿Y a qué viene esto como respuesta sobre la cocina tailandesa? Porque esto llega a su máxima expresión cuanto más te adentras en el país. Los tailandeses pasan una gran parte del tiempo en la calle, y casi siempre comen allí. Hay variedad de opciones que utilizan como snacks. En zonas turísticas encontrarás también opciones variadas para comer, desde restaurante vegetarianos, de cocina ecológica, comida rápida, italiana, etc. Pero a medida que te sumerges en el país esto desaparece, las opciones culinarias se reducen a lo que consume el público thai.

Eso significa media docena de platos con sus variantes, todos ellos picantes.

El tema da para un reportaje propio sobre la cocina tailandesa (o zonas concretas que conozco bien como Chiang Mai) con fotos y descripciones de distintos platos, así que cuando tenga la oportunidad ampliaré la información e incluiré el link aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *